En la cárcel a la espera de juicio, acusado de tráfico sexual, asociación ilícita y transporte para ejercer la prostitución y con un centenar de demandas bajo sus espaldas, ahora Sean Combs —conocido como Puff Daddy o Diddy— ataca por su cuenta. El músico y empresario ha interpuesto una demanda contra la cadena de televisión estadounidense NBC y contra su servicio de streaming, Peacock, con motivo del documental centrado en su vida que emite la plataforma desde hace unas semanas. Sean Combs exige 100 millones de dólares por difamación.
