En los últimos años, Pamela Anderson no deja de ser noticia. En 2023 sorprendió en la semana de la moda de París sentándose en la primera fila de desfiles como el de Dior sin rastro de maquillaje en su rostro. La actriz explicó entonces que era una decisión que había tomado a raíz del fallecimiento, por un cáncer de mama, de su maquilladora de toda la vida, Alexis Vogel, que la había ayudado a moldear su rostro de cejas finísimas, labios perfectamente perfilados y pómulos marcados. “Cuando ella murió me planteé qué sentido tenía que no fuese ella quien crease mi maquillaje”, reveló en Elle. En 2024 deslumbró en la película The Last Showgirl, dirigida por Gia Coppola. Su papel de Shelly Gardner, una bailarina de 57 años de Las Vegas que se enfrenta al fin de su carrera, mereció una nominación a los Globos de Oro y el elogio de la crítica. “Tengo 57 años y mucha de mi carrera se ha basado en mi físico. Ahora he podido quitarme las capas de lo físico, eliminar la manera en que me ve la gente y mostrar lo que yo siento de mí misma. Con Shelley he podido reflejar una sensualidad distinta, nueva, alejada de la sexualidad con la que se inició mi carrera”, explicaba a El País cuando viajó al festival de San Sebastián a presentar el filme, que ganó el premio especial del jurado.
