Publicado el 14/08/2025 por Administrador
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La Franja de Gaza atraviesa una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente. Las organizaciones de ayuda denuncian que las restricciones impuestas por Israel han limitado drásticamente la entrada de suministros esenciales, dejando a millones de personas en condiciones extremas.
Según ONG como Oxfam, Médicos Sin Fronteras y CARE, las nuevas reglas de registro exigen la entrega de información sensible sobre personal y donantes, lo que ha retrasado o bloqueado decenas de envíos. Muchos cargamentos de alimentos, medicinas y material sanitario permanecen retenidos en fronteras de Egipto y Jordania mientras las necesidades en el enclave se multiplican.
En los hospitales de Gaza, médicos reportan un incremento alarmante de casos de desnutrición severa, especialmente en niños menores de cinco años. En julio, casi 12 000 padecieron desnutrición aguda, miles de ellos en estado crítico. La falta de acceso a atención médica adecuada y el colapso del sistema sanitario han provocado muertes que podrían haberse evitado.
La ONU advierte que la situación ya se asemeja a un escenario de hambruna masiva, con un número creciente de fallecimientos por inanición y una población debilitada por la falta de agua potable, electricidad y combustible para hospitales. La crisis se agrava con el estancamiento de las evacuaciones médicas: miles de enfermos esperan permisos que nunca llegan, y centenares han muerto antes de poder salir para recibir tratamiento.
Mientras tanto, la comunidad internacional aumenta la presión para que Israel permita un acceso humanitario pleno y sin restricciones. Veintisiete países, incluidos miembros de la Unión Europea, Canadá, Australia y Japón, han exigido la apertura inmediata de corredores seguros para las agencias de ayuda y las Naciones Unidas.
En Gaza, la combinación de bloqueo, escasez de recursos y un sistema sanitario colapsado está llevando a la población al límite. Las organizaciones de ayuda insisten en que sin una entrada sostenida de suministros y medicinas, la situación podría convertirse en una catástrofe irreversible en cuestión de semanas.