En Orihuela, donde nació y adonde siempre volvió, ha muerto la pasada madrugada Bernardo Ruiz siete meses después de cumplir 100 años. Vivió tanto, recordaba hace nada, casi contra su voluntad, condenado por su naturaleza generosa y portentosa a ver desaparecer poco a poco a todos sus amigos, toda su generación. “¿Qué quiere que haga yo?”, decía como disculpándose por haber vivido tanto. “Yo lo que tenga que vivir lo vivo. ¿Qué quiere que haga yo, si esa naturaleza me la han dado?”
