Una nueva polémica ha estallado a Petróleos Mexicanos (Pemex), en medio de la caída de la producción de crudo y la crisis de impagos a sus proveedores que atraviesa la paraestatal. Los fabricantes de combustibles de Estados Unidos han encontrado en los envíos de crudo desde México altas concentraciones de agua y sal que vuelven al combustible inservible para producir gasolina y diésel, según ha revelado Bloomberg. Este miércoles, el Gobierno mexicano ha reconocido que el problema existe desde finales de diciembre de 2024, pero ha afirmado que trabaja para resolverlo y que en breve el producto cumplirá nuevamente con las características óptimas para su refinación.
