El año pasado se batió el récord de periodistas asesinados en el mundo, con al menos 124 en 18 países, de los que Israel es “responsable” de más del 70%, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, según sus siglas en inglés), que publica este miércoles su informe de 2024. Se trata del año más “mortífero” desde que, hace más de tres décadas, esta institución monitoriza la actividad de los reporteros en el mundo. Estamos ante el “momento más peligroso de la historia para ser periodista”, denuncia Jodie Ginsberg, directora ejecutiva del CPJ.
