El remolcador de bandera camerunesa Sky White era desde hace tiempo para las fuerzas de seguridad de varios países lo más parecido a un barco fantasma. Se conocía su existencia desde hace años y también que cruzaba una y otra vez el océano Atlántico para recoger grandes alijos de cocaína en Sudamérica o el Caribe que transportaba luego hacia Europa, pero no se había logrado localizarlo. El misterio se despejó el pasado viernes 8 de agosto, cuando una operación conjunta de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera permitió interceptarlo en aguas internacionales, a 900 millas náuticas al oeste de las islas Canarias, según ha informado este miércoles el instituto armado. En su interior ocultaba tres toneladas de cocaína repartidas en 80 fardos. Sus cinco tripulantes ―cuatro originarios de Bangladesh y uno de Venezuela, este último supuestamente responsable de la carga― han sido detenidos acusados de un delito de tráfico de drogas.
