“Mi padre murió por la negligencia de unas personas sin alma. Luchó solo bajo un árbol durante dos horas sin nadie a su lado”, denuncia la hija del temporero fallecido el pasado lunes, Gheorghe Vranciu. El informe forense preliminar apunta a que el temporero, de 61 años y natural de Rumanía, se desplomó mientras recolectaba fruta en una finca de Alcarràs, en Lleida, como consecuencia de una “insuficiencia cardiorrespiratoria aguda en el contexto de estrés por calor”, según avanzó el diario Segre y ha confirmado EL PAÍS con fuentes policiales.
